Ellas
Hay un mito que asegura que detrás de cada gran hombre hay una gran mujer… Si bien la palabra “gran” nos queda grande (valga la redundancia) a nosotros, la misma les queda chica, muy chica, a las mujeres que “acechan” detrás nuestro. No sólo porque deberían figurar como autoras ellas también de toda la trilogía, ya que sin su apoyo y su aguante no hubiéramos creado semejante “criatura”, sino también por todo lo demás que no se ve pero se siente, por ser quienes son, por habernos hecho padres de los “enanos” más hermosos del mundo, por estar allí siempre para que no nos caigamos, para amarnos y que las amemos. Porque, como decimos en la dedicatoria del primer volumen, para nosotros, Romina y María Eugenia, significan simplemente eso: TODO.
G. Barrantes - V. Coviello